Y se acabaron los huevos de oro

Todos nos preguntamos ¿Y quién mato a la gallina de los huevos de oro? ¿Dónde quedó la riqueza que administraríamos? ¿Qué pasó con las palabras tan alentadoras del expresidente Lopez-Portillo hace 40 años?.

Pareciera que todo estaba calculado para que con el crudo fuéramos una super potencia, un país de primer mundo con mínimos problemas en desempleo y pobreza. Pero todo se trato de un sueño ´guajiro´. Y no, no es culpa del mal llamado Neoliberalismo, que gracias a eso se pudo tener una apertura mercantil internacional. Sino lo que realmente afecto fue el capitalismo de cuates, esa ventaja que tenían los amigos y gente cercana de los políticos que los ayudó a hacerse multimillonarios, por lo que nuestro sueño de administrar la abundancia simplemente se nos fue de las manos o mejor dicho, paso a manos de otros.

Al principio del sexenio de Lopez-Portillo y con gran habilidad de la palabra, definió su plan de trabajo en tres fases, la primera: dos años de recuperación, la segunda: dos años de consolidación y la tercera: dos años de crecimiento acelerado y que todo esto terminó yéndose por la borda debido al asombro, posibilidades y fortunas que provocaba el petróleo para los cuates, así que ¿Para que compartirlo?. Por lo que el país seguiría administrando crisis, pobreza y deuda.

Es importante mencionar que a principios de 1977 la deuda pública era de $ 4,000 millones de dólares y con una producción de 1.2 millones de barriles diarios, mientras que al final del sexenio la deuda pasó a más de $ 20,000 millones de dólares y una producción diaria de 2 millones de barriles. Su gestión se torno en una atmósfera de desconfianza hacia el gobierno, una inflación a la alza, deficit fiscal y desempleo fueron sus referencias del sexenio. Al final, su mayor logro fueron en temas de reformas políticas y que como consecuencia llevaron por primera vez al Partido Comunista de México a ocupar algunos puestos de elección popular, aquí comenzaba a crecer la izquierda.

Toda economía tiene dos pilares fundamentales, el primero es la educación y el segundo es la salud. A pesar de que ya no estamos en la misma ventaja de hace algunas décadas, y sumándole además que las tendencias energéticas son totalmente diferentes, el gobierno federal continúa con altas, muy altas expectativas en que PEMEX es la entidad gubernamental que nos sacará de todos los problemas, deseando que el crudo retorne a valores mucho mas altos que en los 80`s y por ende, siguen esperanzados e invirtiendo cientos de millones de dólares. Mientras que increíblemente los sectores de salud y educación fue donde más se apretaron el cinturón.

Tenemos un país con más de 124 millones de personas, y que 57 millones son la población económicamente activa, de los cuales 34 millones no tienen seguridad social, es ahí donde se tienen que hacer trabajos en conjunto para poder cambiar y mejorar esta situación, eso sin contar los graves problemas que tenemos con el tema de pensiones y que en definitiva es un tema que se cocina aparte.

Las similitudes entre el sexenio de Lopez-Portillo y Lopez-Obrador son bastantes y queda claro que con buenas intenciones no es suficiente, esperamos que la 4T no siga siendo un gobierno que solo se dedique a ver quién es el culpable de los males que atrofian a este país.

Para terminar, en la década pasada hubo un visionario de Wall Street que en base a cálculos e investigaciones, supo antes que todos el impacto que tendría el rompimiento de la burbuja inmobiliaria en 2008 y que supo aprovechar haciendo el negocio de su vida. Hoy, a poco más de 11 años sigue siendo un financiero diferente y junto a sus inversionistas están enfocados en una sola materia prima, el agua.

Nos leemos la próxima semana… RG

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