De Tratado a Contrato

En 1994 y ante los ojos sorprendidos de todo el mundo el Tratado de libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se convirtió en la región de libre comercio mas importante del mundo y con ello, le pisábamos al acelerador para llegar al primer mundo ó al menos esa era la idea.

Las situaciones en México para 1992 no eran las optimas para voltear a ver a nuestros vecinos del norte, sin embargo, Salinas tenia claro el objetivo, el libre comercio seria la respuesta a todos los problemas. Logró hacerle ojitos a Estados Unidos al igual que a Canadá y lograron que a finales de 1992 se firmara y entrara en vigor para enero de 1993 el Tratado de Libre Comercio (TLCAN). Fue de los pocos logros que tuvo Salinas de Gortari, y el tratado tenia objetivos claros de existir:

  1. Reducir los obstáculos para permitir el libre comercio.
  2. Mejorar la competitividad siempre y cuando se respetaran las leyes.
  3. La protección de la propiedad intelectual.
  4. Cooperación en todos los ámbitos de los tres países involucrados.
  5. Controlar las disputas que pudieran existir en referente a temas comerciales.
  6. Y el último, atraer inversiones.

Sin duda, México, Estados Unidos y Canada tuvieron cuantiosos beneficios en casi todos los sectores de sus economías, logrando así que podamos tener muchos productos a precios razónales y fomentar el bienestar a las clases trabajadoras.

El sector automotriz fue de las industrias más beneficiadas, aumentando exponencialmente las exportaciones automotrices y expandirse a México en estados geográficamente bien posicionados, pero no todo fue miel sobre ojuelas.

También hubo sectores golpeados como el agrario pues al eliminar aranceles, el gobierno mexicano recorto subsidios teniendo como consecuencia una alza de más de 5 millones de campesinos que perdieron sus empleos y sus tierras. Desencadenando así el aumento de flujo migratorio en México hacia los vecinos del norte.

La brecha de la desigualdad entre estados crecía aceleradamente, sobre todo por que las empresas extranjeras decidían poner sus fabricas en puntos estratégicos como lo son Guanajuato y Querétaro que se centran entre el Océano Pacífico y el Golfo de México. Así como la cercanía con las ciudades más importantes del país. Mientras que el otro lado de la moneda fueron y son Chiapas, Oaxaca y Guerrero, considerados como los estados más pobres del país. En Estados Unidos las maquiladoras perdían terrero y las compañías preferían irse sobre todo a México por la mano de obra barata y los beneficios fiscales que obtenían.

Para 2016 Donald Trump llegaba al poder y desde su campaña anunciaba que Estados Unidos no estaba ganando con el TLCAN sino al contrario estaban perdiendo, por lo que era urgente la renegociación y si éste no era conveniente terminaría por retirarse. Peña Nieto no se quedo inmóvil y busco otros acuerdos comerciales con el resto del mundo logrando importantes avances con países orientales y Sudamérica, así como la renegociación del TLCAN llegando asi el T-MEC (Tratado entre Mexico, Estados Unidos y Canadá) firmado el 30 de Noviembre de 2018 el último día de gobierno de Peña Nieto.

El T-MEC llego para incorporan mejores disposiciones y nuevos desafíos que la globalización demanda, que son:

  1. El acceso a servicios financieros.
  2. Fomentar el crecimiento del comercio digital.
  3. Dar prioridad a la protección de datos.
  4. Mejorar las infraestructuras para el libre tránsito de las mercancías.
  5. Mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.
  6. Combatir la corrucción.
  7. Regular la actividad de empresas para evitar el lavado de dinero.

Con ello, aumenta el número de capítulos al pasar de 22 a 34 capítulos y dando énfasis al sector automotriz condicionando que solo hasta el 45% de la fabricación de automóviles debe ser por el trabajo del obrero que deberá ganar mínimo 16 dólares la hora esto con el fin de evitar la mano de obra barata.

Nuestro principal socio es también el vecino buscapleitos y convenenciero. El seguir teniendo inversiones de Estados Unidos es un arma de doble filo que nos hace depender cada vez más de ellos, son un mal necesario y nosotros el portero que les cuida la entrada. Y espantar la inversión como lo ha hecho López Obrador durante estos dos años tampoco ha sido la mejor decisión.

El T-CAN durará 16 años y habrá revisiones periódicas cada 6 años, que curiosamente serán durante la transición del poder ejecutivo en nuestro país, siendo el momento más vulnerable de las administraciones. Pareciera que lejos de ser un tratado moderno se convirtió en un contrato, Trump se salió con la suya.

Hasta la próxima semana… RG

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