Impeachment a Trump!

Pareciera que la política estadounidense ha sido prostituida y convertida en un país tercermundista. Pero no recientemente sino desde hace cuatro que nuestros vecinos decidieron poner a Donald Trump como el hombre más poderoso del mundo, no fue una casualidad sino una causalidad.

Escenas nunca vistas y horrendas para la democracia, en un país libre y siendo la potencia número uno nadie se imaginaba que el asalto al capitolio tuviera consecuencias tan profundas e indignas para los Estados Unidos pues esos disturbios solo pasan en Latinoamérica, o al menos eso pensábamos.

Al igual que en México, la sociedad norteamericana estaba cansada de los tradicionales políticos, buscaban un cambio y eso representaba Trump, no era el cambio necesario pero si el único disponible y los republicanos aprovecharon bastante bien la oportunidad, aunque quizás algunos a estas alturas ya estén arrepentidos.

Vayamos atrás en el tiempo, una semana tuvimos que esperar después del 03 de noviembre para tener los resultados finales y conocer al huésped de la Casa Blanca por los próximos cuatro años. Y como era de esperarse, durante poco más de dos meses Trump trato de invalidar los votos, pelearse con el colegio electoral para que pudieran darle el triunfo, sin embargo poco logró. En esta ocasión no era posible culpar a los Rusos o Chinos de una posible intervención, sino que los demócratas eran los que (para él) habían armado una estrategia para evitar su reelección. Para su mala suerte también los republicanos le dieron la espalda, dándole la oportunidad de que saliera por la puerta grande y retirarse con los honores de un ex-presidente, sin embargo Trump apostó por una última jugada.

El 06 de enero pasará a la historia como el día en que los Estados Unidos sucumbieron ante un Capitolio atacado y no por terroristas sino por el fanatismo que generó Trump desde sus inicios en la política. Cuatro muertos, cientos de heridos y poco más de 30 personas detenidas fueron tan solo unas de las muchas consecuencias.

Pero ¿En realidad Trump es el único culpable? ¿Qué tal si desde la Cámara de Representantes dieron la orden de replegarse para dejarlos entrar? Que por cierto esta dirigido por una demócrata. Días antes, la alcaldesa de Washington había solicitado al presidente apoyo por parte de la Guardia Nacional para poder resguardar el recinto, misma que fue aceptada; tampoco podemos olvidar que el servicio secreto estaba presente junto con la policía de la ciudad, entonces ¿Donde estaban?.

¿Por que no se pudo controlar a los manifestantes? ¿Por qué únicamente el responsable de la seguridad del Capitolio tuvo que renunciar? Fue un fallo también de la Guardia Nacional pero ahí a nadie se tocó. La invasión a la cámara fue para los demócratas y republicanos contrarios a Trump una jugada magnifica y estúpida a la vez.

Magnífica por que de esa manera calmaron al presidente, lo hicieron postrarse y demostrar que aunque sea el hombre más poderoso del mundo, en su país no deja de ser un funcionario que puede ser controlado.El mensaje es claro, puedes generar violencia pero no debes hacerlo en los Estados Unidos.

Y estúpida por que sin lugar a dudas los demócratas en cada elección popular les restregaran en la cara a los republicanos el haberle abierto las puertas a Trump y eso solo podrá superarse con el tiempo.

El 07 de enero Donald Trump por fin reconoció su derrota e hizo un llamado a la unidad mencionando a las personas que atacaron el Capitolio no forman parte de la democracia ¡Claro debe limpiarse rápido!. Ahora tiene en su contra dos juicios políticos, distanciamiento cada vez mayor de Mike Pence, millones de dólares perdidos por contratos cancelados de muchas empresas que no quieren negocios con él, republicanos que ya le dieron la espalda, la opción de destituirlo antes de tiempo, cierre definitivo de sus cuentas en algunas redes sociales, una reputación que cae rápidamente y una dura lección para la política estadounidense.

Nadie se imaginó las dimensiones que tendría esta elección presidencial pero en resumen, el fanatismo te lleva a hacer cosas impensables. La ignorancia y corrupción son la fórmula perfecta para destruir cualquier sociedad y aunque nuestros vecinos del norte no lo reconozcan, ellos son expertos en corromper, por algo el mercado de drogas es enorme.

Trump no pudo con los malos políticos, se convirtió en una víctima más del sistema, pero él se puso la soga al cuello. Tengo la sensación que seguirá dándonos de que hablar, es un hombre inteligente y conoce algunos puntos que son muy frágiles de romper.

El fanatismo en cualquier ámbito es un efecto que se está replegando como fichas de dominó en todo el mundo y los políticos están sabiendo aprovecharla, sean del bando que sean.

Cuanta razón tenias Maquiavelo… RG

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