
Hoy, quiero retomar el tema que hace un tiempo habíamos hablado, de como los secretos avanzaron a lo largo del tiempo y como han evolucionado junto con la humanidad. Veremos como el sector financiero también ha desarrollado sus propios métodos en pro de sus clientes.
Comencemos miles de años atrás. Ya desde los orígenes del pueblo de Israel se rumoreaba de uno de sus principales tesoros, el Arca de la Alianza. La cual contenía los objetos más sagrados y valiosos para ellos. Según se cuenta, fue robada durante su captura a Babilonia. Otros ejemplos son el Cáliz de Cristo, utilizado en la ultima cena y la lanza que se utilizó en la crucifixión.
Durante el crecimiento de la iglesia su riqueza también fue en aumento y gran parte fue destinado para la edificación de catedrales y monumentos, pero parte de ese poderío era efectivo, el cual debía esconderse para evitar atracos durante las guerras de la Edad Media que había en Europa.
En aquellos años donde Italia, Francia y España estaba dividida en territorios a cargo de las familias más acaudaladas del momento como los Medici, Borgia, Esforza. Veían la forma de incrementar su poder al costo que fuera y que muchas familias terminaron haciendo, un claro ejemplo es Rodrigo Borgia que años despues se convertiria en el papa Alejandro VI.
Sin embargo, había un país que no figuraba en el radar bélico, Suiza. Este pais que había visto la forma de desarrollarse financieramente y convertirse en un atractivo paraíso fiscal, pero vamos primero con la definición: El tema de los impuestos siempre ha sido causa de revuelo para todas las poblaciones del mundo desde antes hasta nuestra actualidad. A grandes rasgos, cada movimiento que hagas con tu dinero conlleva un impuesto ya establecido por el gobierno actual.
Sin embargo, Suiza cobraba impuestos muy bajos, convirtiéndose en una gran atracción para las grandes fortunas mundiales. Por siglos, las familias y gobiernos sacaban el dinero de sus países de origen para llevarselo «a un mejor lugar». Bajo la promesa de “Secreto Bancario” es decir, por más demandas, intervenciones, guerras que tenga su cliente, nunca se revelara la cantidad de dinero que haya en sus cuentas y nadie podra hacer uso de los recursos, solamente el titular y los beneficiarios, que en muchos casos (sobre todo en la antigüedad) esas fortunas terminaron perdiendose.
Con el pasar de los tiempos, muchos países decidieron copiar el modelo, ofreciendo buenos beneficios, bajos impuestos y secreto absoluto de sus clientes. Sin lugar a dudas una buena idea creo monstruos y fue un refugio para políticos corruptos para esconder todas sus estupideces.
Dejemos algo muy claro. El sacar dinero del país e invertirlo en otro lado, como por ejemplo en planes financieros donde no hay en tu región es algo bueno si se tiene la posibilidad pero ¿Que es lo malo? Que ese dinero provenga de forma ilícita y no exista forma de comprobarlo y créanme, todo esto esta mejor vigilado por organismos internacionales que, en este caso, por las autoridades mexicanas.
La mejor forma de esconder el dinero es el efectivo, por que de esta forma no hay aún manera alguna de rastrearlo. Una vez que el dinero entra a alguna cuenta bancaria se puede rastrear y saber a donde se esta moviendo, pero antes, es casi imposible.
Ante los ojos de la sociedad esto esta mal, sobre todo en América latina, pero esto no es más que una falta de cultura y un conformismo por lo cotidiano.
Nos leemos en quince dias… RG