
La semana pasada Andrés Manuel se encontraba por primera vez con Donald Trump en La Casa Blanca, en medio de una crisis sanitaria mundial pero ¿Había razones para viajar al extranjero? Todo esto genera dudas y opiniones encontradas aunque también hay un trasfondo tenebroso.
En todas las administraciones han existido diversas situaciones que marcaron a los presidentes para bien o para mal; y así como para Calderón fueron la guerra contra el narcotráfico y la guardería ABC, a Peña Nieto lo pusieron en jaque por la «casa blanca» y los 43 normalistas de Ayotzinapa. Obrador no estaría exento de esto, pues su forma de gobernar y las decisiones que está tomando al final servirán para temas electorales tanto a favor como en contra y que por ahora la población lo identifica por estos momentos más trascendentes por ahora:
- La cancelación del aeropuerto de Texcoco.
- La residencia oficial de Los Pinos convertido en museo.
- El tren maya en construcción.
- “Vender” el avión presidencial.
Hago énfasis en este último, el argumento usado para dejar de utilizar el avión fue por qué es exageradamente lujoso y el alto costo que este representa para las arcas públicas tanto en temas de financiamiento, mantenimiento y gasto corriente. Pero, al final ¿Nos merecemos el avión? ¿Nos representa? Ante los ojos del mundo sí, pero no en nuestro país donde existen millones de pobres. Y eso no implica que el presidente de la decimotercera nación más importante del comercio mundial y la segunda más competitiva de Latinoamérica viaje en un vuelo comercial. ¡Pero claro! no es un tema de seguridad, sino de política. Jamás será seguro que un mandatario viaje en un vuelo comercial con tantos civiles juntos. Al extinto Estado Mayor Presidencial se le reconoció su labor de desarticular en más de veinte ocasiones algunos atentados contra Calderón y Peña. En temas de verdadero interés para el país no podemos estar jugando a ver quién es más popular. Por qué si hablamos de austeridad aún hay cosas en las que se deben trabajar, sobre todo en el Congreso de la Unión.
Regresemos, oficialmente la visita a E.U. era para celebrar la entrada en vigor del T-MEC. y por supuesto darle una ligera ayuda para la reelección de Trump. Si bien es cierto, que Trump vino a romper con la forma de hacer política en los Estados Unidos y que represento la alternativa al igual que lo esta haciendo Lopez Obrador en nuestro país. y quizás esa puede ser otra razón, son más similares de lo que quieren reconocer. El ir a E.U. no esta mal pero, ¿Por que ahora? ¿En verdad es solo el T-MEC? Desde que Obrador llegó a la silla presidencial no ha asistido a ninguna reunión de lideres en el extranjero a pesar de los grandes temas que recientemente se tuvieron con el G20. vuelvo a repetir ¿Por que salir ahora? en medio de una crisis sanitaria mundial.
Trump no es ningún tonto, al contrario, sabe perfectamente como llevar la relación con sus colegas mandatarios y si algo comienza a salirse de control es hora de atacar, aunque sea con un tweet. El lado tenebroso es que la reputación de Obrador le ayudará con los votos hispanos para su reelección de este año. Sin lugar a dudas, los astros se le alinearon al cruzarse la reelección, la incorporación del T-MEC y la alta popularidad (por ahora) de Lopez-Obrador que por primera vez en su sexenio se atrevía a salir del país y vaya forma de hacerlo.
No puede estar todo el tiempo bajo las paredes de Palacio Nacional, estamos en un mundo globalizado que avanza muy rápido a cada momento y no podemos seguir quedándonos atrás es por eso que aplaudo su decisión de ir a E.U. Aunque como ya lo dije, el momento no era el correcto, pero el tiempo nos dará (o no) la razón por lo pronto debemos calmar a nuestro vecino busca pleitos.
Pero ¿Donde está la congruencia en sus críticas que tenia hace cuatro años cuando Peña Nieto invitó al aún candidato Donald Trump a México? ¿Qué pasó con ese cabal Obrador? Ricardo Anaya tenia razón, Lopez Obrador no entiende el mundo y nosotros seguiremos pagando el precio.
Avancemos… RG