
Emilio Lozoya, el nombre más mencionado en los últimos meses tanto en Palacio Nacional como fuera de él. Desde su arresto, su salud y seguridad se convirtieron en una prioridad para el gobierno, pero ¿Por qué ? ¿Acaso será que la información que tiene embarra hasta al mismo expresidente Peña Nieto? ¿Será un pozo sin fondo de información o simplemente una cortina de humo?
La historia comienza en 2012 durante la campaña presidencial. Al igual que Luis Videgaray, Aurelio Nuño y el mismo Enrique Peña, nos hicieron creer en la nueva cara del PRI, un PRI renovado y joven pero con las mismas mañas de sus antecesores. El escándalo mundial de Odebrecht por sobornos y adjudicaciones directas de varios gobiernos, trajo como consecuencia que las personas involucradas fueran arrestadas y condenadas a penas muy graves. Sin embargo, en México la historia cambia pues no hay ni un solo responsable tras las rejas (o al menos por ahora).
A Lozoya se le acusa entre otros delitos de otorgar un contrato sin licitación a la empresa brasileña por 1,436 mdp y su mochada fue de 6 mdd. No fue hasta 2017 que Pemex presento una denuncia ante la PGR a quien fuera hallado culpable por actos de corrupción. En ese mismo año, Emilio rinde su primera declaración afirmando que es inocente. Para mayo de 2019 se giraron dos ordenes de aprehensión en su contra y para julio logran la detención de su madre.
Cuando arrestaron a Lozoya en España, aceptó la extradición quizás en común acuerdo para suavizar las demandas en contra de sus familiares. Ya en México y durante su primera audiencia hace tan solo unos días, refrendo su inocencia y menciona que denunciará a los responsables que lo utilizaron ya que fue sistemáticamente intimidado y usado.
Sin duda, al Presidente esto si le cae como anillo al dedo (no como la pandemia). Pero seamos realistas ¿En verdad importa Peña Nieto? Al final su partido sigue en la lona y sin grandes expectativas para las elecciones intermedias, a mi perspectiva hay un pez más gordo y se llama Acción Nacional. Curiosamente es en este año cuándo se comienzan a visualizar las elecciones y en definitiva, MORENA no solo necesita un respiro, sino aire fresco y sobre todo tiempo para seguir con su «plan de transformación» y la oposición más fuerte es el PAN, por eso es de vital importancia cuidar y hacer que Lozoya de la mayor información para señalar a los culpables de los dos sexenios anteriores.
Pareciera que todos los caminos llegan a Roma, ó mejor dicho a Calderón y con justa razón, Lopez Obrador tiene una cuenta pendiente con él desde 2006 y a pesar de que el ex-presidente sigue involucrado sobre todo con la creación de su partido político, ha tenido muchas piedras en el zapato y veremos si Lozoya será una más. Dado que ya es un testigo colaborador que servirá sinceramente como una herramienta electoral.
Quizás ahora Lozoya con tal de tener libertad sea capaz de decir lo que sea, sobre todo por que desde que llegó a México le han concedido privilegios, uno de ellos fue su atención medica en uno de los mejores hospitales privados del país. Que por ejemplo, Javier Duarte nunca tuvo.
Al final e igual que todos los funcionarios, nadie mejor que ellos conocen sus aciertos y errores, las cosas buenas y malas que hicieron, lo saben distinguir perfectamente pero anteponen sus intereses.
¿Que pasará por la cabeza de Lozoya? ¿Por qué estaba en España? ¿Huía o se cuidaba?¿Quien será el siguiente en caer?
No cabe la menor duda de que su padre esta decepcionado de él, pero no por los delitos cometidos, sino por que lo descubrieron. Y eso que ni siquiera se ha hablado de Panamá Papers.
No es justicia ni venganza más bien es sed de poder, aún en la 4T.
…RG