
El hombre en el que recaía toda la responsabilidad para combatir al crimen, la mano dura en el sexenio de Peña Nieto, el puesto más alto al que siendo militar se puede llegar. El general Salvador Cienfuegos fue culpado y exonerado de todos los cargos imputados haciéndonos tener la impresión de que estamos pagando y recibiendo favores de nuestro vecino del norte.
Grande fue la sorpresa que nos llevamos todos al enterarnos hace poco más de un mes de su captura ordenada por la DEA culpándolo de narcotrafico y lavado de dinero, parecía que al igual que Emilio Lozoya seria entregado a la justicia mexicana, pero Cienfuegos no obtuvo los mismos beneficios que Lozoya, pues fue llevado a una de las prisiones mas seguras de los Estados Unidos y en declaraciones propias del ex-secretario, su detención no fue nada amigable.
Nunca en la historia para nuestro pais se había dado la detención de un militar de tan alto rango y sin duda, esto perjudica la imagen no solo del sexenio anterior, sino del mismo ejercito. Salvador Cienfuegos se convirtio en una pieza fundamental durante la gestión de Peña Nieto, pues a pesar de mantenerse fuera de los reflectores sus estadísticas reflejaban un descenso en los enfrentamientos con criminales, menos muertes tanto de militares como de delincuentes y a la vez las detenciones disminuyeron poco más del 50% respecto al periodo de Felipe Calderón.
¿Hubo arreglo? Probablemente, y para que se pudiera dar la negociación es claro que la secretaria de relaciones exteriores tuvo que acercarse al equipo de Donald Trump, quien se dice fue un favor por no felicitar a Joe Biden. Pero el daño ya esta hecho, la detención de Cienfuegos hace que la imagen del ejército mexicano se vea mermado, cansado y poco confiable, sobre todo por que si el secretario de la SEDENA estaba corrompido, muy posiblemente hay otros que siguen esos pasos y ahora con la guardia nacional el asunto se complica mucho más.
Ahora está en las manos de la Fiscalía General si decide investigar a Salvador Cienfuegos por los delitos señalados en los Estados Unidos o simplemente deciden negociar para que pueda dar información valiosa sobre las operaciones oscuras del gobierno anterior a cambio de que continúe con su libertad.
Jamás estaré de acuerdo con que el ejercito se encuentre en las calles, no es su labor perseguir delincuentes, eso es trabajo de la policía que tristemente, se encuentra en un hoyo sin fondo de corrupcion y que “sin querer queriendo” el ejercito se ha embarrado.
La molestia del gobierno de México puede ser por que EU no notificó la investigación sobre Cienfuegos y no esperar a informar hasta la detención. Veremos si con la llegada de Joe Biden, sigue existiendo esa flexibilidad hacia nosotros y sin duda, Marcelo Ebrard tendrá que esforzarse más si quiere que la buena comunicación con EU continúe, por que de eso mucho dependerá su camino si quiere llegar a la silla presidencial en 2024.
Veremos si la Fiscalía General tiene las agallas para retomar el caso e investigar toda la información que la DEA le otorgó por que éticamente es lo que deben hacer ó si deciden pactar para que el gobierno siga completando el rompecabezas que se encapricha en armar.
Nos leemos la próxima semana… RG